Chetumal tiene un problema serio bajo tierra. Las colonias cercanas a la bahía, como Barrio Bravo, enfrentan daños estructurales por desfondes provocados por el flujo de agua subterránea.
Para atacar el riesgo desde la raíz, el Instituto Tecnológico de Chetumal (ITCH) y la Secretaría de Obras Públicas (SEOP) firmarán un convenio de colaboración en investigación aplicada.
Siguiendo instrucciones directas de la gobernadora Mara Lezama, el secretario de Obras Públicas, José Rafael Lara Díaz, se reunió con el director del ITCH, Mario Vicente González Robles.
El encuentro se realizó en las instalaciones académicas del instituto, donde acordaron avanzar hacia un convenio con enfoque técnico y científico.

La alianza buscará desarrollar investigaciones conjuntas, asesoría técnica, intercambio de información y desarrollo académico para atender zonas críticas por desfondes y socavones, no solo en Chetumal, sino en otras ciudades del estado.
El secretario Lara Díaz subrayó que esta cooperación nace de una política abierta para escuchar a la sociedad y al sector académico.
Dijo que prevenir es mejor que lamentar, y que el personal de SEOP ya se capacita en temas clave como los socavones, en sintonía con el Nuevo Acuerdo por el Bienestar y Desarrollo de Quintana Roo.
Por su parte, Mario Vicente González celebró la iniciativa y afirmó que el convenio no solo ayudará a la ciudad, sino también al desarrollo profesional de estudiantes, especialmente de Ingeniería Civil.
El ITCH cuenta ya con un nuevo equipo de georradar (GPR, por sus siglas en inglés), tecnología que permitirá ubicar y dimensionar socavones.
El GPR es una técnica no destructiva que envía ondas al subsuelo para detectar cavidades, cables, tuberías o estructuras ocultas. Los datos se procesan y generan imágenes que ayudarán a las autoridades a planificar mejor las soluciones.