La militarización del Tren Maya afecta directamente a campesinos de Uh May y X-Hazil Sur. Ejidatarios denunciaron que elementos de la Guardia Nacional amedrentan a mujeres que recolectan leña a orillas de los rieles.
Los campesinos explicaron que el acuerdo con el gobierno estableció la construcción de una carretera a cada lado de las vías. Esa condición permitiría a los ejidatarios trabajar libremente sin interferir con el paso del tren.
Sin embargo, los elementos de la Guardia Nacional bloquean el paso. Argumentan que los terrenos ahora pertenecen al Tren Maya, negando el derecho de tránsito pactado. La comunidad rechaza esa explicación.
Los ejidatarios criticaron que los soldados intimidan a sus mujeres con armas, solo por recolectar leña desperdiciada. Aseguran que esta actividad no daña las vías ni obstaculiza el tren.
Responsabilizaron a la presidenta municipal Mary Hernández por su silencio. Afirmaron que conoce el problema pero prefiere ignorarlo. “Adopta la pose del avestruz”, acusaron.
Recordaron que el convenio obliga al gobierno a respetar el acceso por caminos paralelos. En cambio, denunciaron que la presencia militar ocupa esos espacios y limita sus actividades.
Los campesinos señalaron que la militarización del Tren Maya viola los acuerdos. Advirtieron que no renunciarán a su derecho a transitar y a recolectar leña, actividad fundamental para sus familias.
Finalmente, exigieron el respeto a los acuerdos originales y el fin de las intimidaciones. Reclamaron que el gobierno garantice el acceso a sus tierras, tal como lo prometió.